Estamos en Madrid y trabajamos remotamente.
Zona Horaria (UTC+1)
Black Friday: la tradición que la publicidad inventó sin querer
El origen, la evolución y la lógica detrás del día que dejó de ser campaña para convertirse en hábito.
jueves, 27 de noviembre de 2025

Black Friday: la tradición que la publicidad inventó sin querer
Written by
Black Friday no nació como una gran idea publicitaria, pero terminó funcionando como si lo fuera. De un viernes caótico en Filadelfia a un ritual global que aparece cada año en el calendario mental de millones de personas. Este artículo explora cómo una costumbre se construye a base de repetición, contexto y oportunidad, y qué podemos aprender de ello sin caer en mitos ni exageraciones. Porque, a veces, el marketing más efectivo es el que no parece marketing.

Black Friday: cómo un día cualquiera terminó convirtiéndose en una costumbre de consumo
Hay fechas que no necesitan explicación: Navidad, tu cumpleaños y, por algún motivo, el Black Friday. Da igual si estés pensando en comprar algo o no; sabes que llega y aparece cada año sin que nadie tenga que recordártelo. Ese reconocimiento automático no es casualidad. Black Friday funciona porque dejó de ser una campaña puntual y se convirtió en una costumbre. No es un anuncio ni un eslogan: es un hábito anual, y los hábitos, cuando se consolidan, vuelven solos.
Un origen menos glamuroso de lo que parece
Antes de convertirse en un fenómeno global, Black Friday fue simplemente un problema de tráfico. En la Filadelfia de los años 60, el día después de Acción de Gracias se llenaba de coches, colas y tiendas abarrotadas. Los policías lo llamaban “Black Friday” porque para ellos era, literalmente, un viernes negro. Ese caos llamó la atención de los comercios: si la gente ya estaba en la calle, ¿por qué no concentrar ofertas para aprovecharlo? Las tiendas lo intentaron, los medios empezaron a mencionarlo y los consumidores lo recordaban. Sin una gran estrategia detrás, aquel experimento se convirtió en un pequeño ritual anual.
Marketing silencioso: cuando una idea ya está en la cabeza de todos
A menudo se dice que “Black Friday se vende solo”, pero no es así; nada se vende solo. Lo que ocurre es que Black Friday ya es un símbolo cultural. Cuando una fecha entra en el imaginario colectivo, el marketing no desaparece: simplemente baja el volumen. No hace falta explicar qué es, ni justificar por qué existe. Basta con recordarle al consumidor que, si quiere echar un vistazo, es un buen momento. Es una estrategia diferente, menos enfocada en campañas agresivas y más en acompañar un comportamiento que ya está instalado.
Lo que las marcas aprendieron sin manual
Black Friday dejó una lección valiosa: si das a la gente una fecha reconocible, la recordará sola. Y cuando eso ocurre, aumenta el tráfico, aumenta la conversación y aumenta la predisposición a comprar. No es magia ni es casualidad. Es la suma de repetición, contexto y oportunidad, una fórmula básica del marketing que lleva funcionando más de un siglo. No es necesario reinventar nada; basta con entender cómo reacciona la gente ante momentos claramente marcados en el calendario.
¿Por qué sigue funcionando en 2025?
La razón es simple: la lógica detrás del Black Friday no ha cambiado. Sigue siendo un día concreto, con un estímulo claro y la excusa perfecta para revisar esa lista de cosas que probablemente ya tenías fichadas. No funciona solo por los descuentos. Funciona porque actúa como recordatorio anual y activa un comportamiento que ya existe. Es lo mismo que cuando llega septiembre y todos decimos “vuelvo al gimnasio”. Aquí pasa igual, pero con carritos de compra.

More articles

domingo, 14 de diciembre de 2025
Written by
José González
Money Talks: cuando el dinero dejó de servir y empezó a decir algo importante
La campaña que convirtió billetes inútiles en una de las ideas más lúcidas de la publicidad.
En un país donde el dinero había perdido su sentido, una agencia decidió no mirar hacia otro lado. No había presupuesto, ni medios, ni margen para el artificio. Solo una realidad incómoda y una idea clara: si el dinero ya no vale nada, quizá todavía pueda decir algo importante. Este artículo cuenta cómo, en medio del colapso económico de Zimbabue, la creatividad encontró una forma simple y brutalmente honesta de hacerse escuchar.

jueves, 4 de diciembre de 2025
Written by
José González
"Think Small" La campaña que cambió la publicidad pensando en pequeño
Cómo una idea contraintuitiva convirtió a un coche “demasiado normal” en un icono cultural.
En 1959, Volkswagen hizo algo que parecía un error: intentar vender un coche pequeño en un país enamorado de los coches enormes. Pero “Think Small” funcionó. Y no solo funcionó: cambió la forma de hacer publicidad. Este artículo explica por qué una idea tan simple —y tan directa— conectó mejor que muchas campañas llenas de complicaciones innecesarias. A veces, pensar en pequeño es justo lo que hace que una marca destaque.

miércoles, 26 de febrero de 2025
Written by
José González
tipografía-2025-26-variables-con-criterio-jerarquías-que-funcionan
De la voz visual al ritmo funcional: la letra como ADN de marca en la era de la flexibilidad.
La tipografía vuelve al centro de la escena como un elemento estratégico. Flexible, expresiva y esencial para la identidad, define cómo entendemos y recordamos un mensaje.

martes, 25 de febrero de 2025
Written by
José González
Brand performance creativo: ROAS sin diluir la marca
El equilibrio entre emoción y conversión: vender sin perder el pulso de la identidad.
Rendimiento y marca no son opuestos, sino complementarios. Vender sin perder identidad es posible cuando el mensaje se entiende y la experiencia acompaña.

martes, 4 de febrero de 2025
Written by
José González
Sistemas de diseño 2025: velocidad con control (variables + IA)
Cómo la precisión técnica se convierte en la aliada de la creatividad.
El diseño del futuro es ordenado y ágil. Un buen sistema no uniforma, sino que convierte lo complejo en sencillo y lo repetitivo en automático.
Black Friday: la tradición que la publicidad inventó sin querer
El origen, la evolución y la lógica detrás del día que dejó de ser campaña para convertirse en hábito.
jueves, 27 de noviembre de 2025

Black Friday: la tradición que la publicidad inventó sin querer
Written by
Black Friday no nació como una gran idea publicitaria, pero terminó funcionando como si lo fuera. De un viernes caótico en Filadelfia a un ritual global que aparece cada año en el calendario mental de millones de personas. Este artículo explora cómo una costumbre se construye a base de repetición, contexto y oportunidad, y qué podemos aprender de ello sin caer en mitos ni exageraciones. Porque, a veces, el marketing más efectivo es el que no parece marketing.

Black Friday: cómo un día cualquiera terminó convirtiéndose en una costumbre de consumo
Hay fechas que no necesitan explicación: Navidad, tu cumpleaños y, por algún motivo, el Black Friday. Da igual si estés pensando en comprar algo o no; sabes que llega y aparece cada año sin que nadie tenga que recordártelo. Ese reconocimiento automático no es casualidad. Black Friday funciona porque dejó de ser una campaña puntual y se convirtió en una costumbre. No es un anuncio ni un eslogan: es un hábito anual, y los hábitos, cuando se consolidan, vuelven solos.
Un origen menos glamuroso de lo que parece
Antes de convertirse en un fenómeno global, Black Friday fue simplemente un problema de tráfico. En la Filadelfia de los años 60, el día después de Acción de Gracias se llenaba de coches, colas y tiendas abarrotadas. Los policías lo llamaban “Black Friday” porque para ellos era, literalmente, un viernes negro. Ese caos llamó la atención de los comercios: si la gente ya estaba en la calle, ¿por qué no concentrar ofertas para aprovecharlo? Las tiendas lo intentaron, los medios empezaron a mencionarlo y los consumidores lo recordaban. Sin una gran estrategia detrás, aquel experimento se convirtió en un pequeño ritual anual.
Marketing silencioso: cuando una idea ya está en la cabeza de todos
A menudo se dice que “Black Friday se vende solo”, pero no es así; nada se vende solo. Lo que ocurre es que Black Friday ya es un símbolo cultural. Cuando una fecha entra en el imaginario colectivo, el marketing no desaparece: simplemente baja el volumen. No hace falta explicar qué es, ni justificar por qué existe. Basta con recordarle al consumidor que, si quiere echar un vistazo, es un buen momento. Es una estrategia diferente, menos enfocada en campañas agresivas y más en acompañar un comportamiento que ya está instalado.
Lo que las marcas aprendieron sin manual
Black Friday dejó una lección valiosa: si das a la gente una fecha reconocible, la recordará sola. Y cuando eso ocurre, aumenta el tráfico, aumenta la conversación y aumenta la predisposición a comprar. No es magia ni es casualidad. Es la suma de repetición, contexto y oportunidad, una fórmula básica del marketing que lleva funcionando más de un siglo. No es necesario reinventar nada; basta con entender cómo reacciona la gente ante momentos claramente marcados en el calendario.
¿Por qué sigue funcionando en 2025?
La razón es simple: la lógica detrás del Black Friday no ha cambiado. Sigue siendo un día concreto, con un estímulo claro y la excusa perfecta para revisar esa lista de cosas que probablemente ya tenías fichadas. No funciona solo por los descuentos. Funciona porque actúa como recordatorio anual y activa un comportamiento que ya existe. Es lo mismo que cuando llega septiembre y todos decimos “vuelvo al gimnasio”. Aquí pasa igual, pero con carritos de compra.

More articles

Money Talks: cuando el dinero dejó de servir y empezó a decir algo importante
La campaña que convirtió billetes inútiles en una de las ideas más lúcidas de la publicidad.

"Think Small" La campaña que cambió la publicidad pensando en pequeño
Cómo una idea contraintuitiva convirtió a un coche “demasiado normal” en un icono cultural.

tipografía-2025-26-variables-con-criterio-jerarquías-que-funcionan
De la voz visual al ritmo funcional: la letra como ADN de marca en la era de la flexibilidad.

Brand performance creativo: ROAS sin diluir la marca
El equilibrio entre emoción y conversión: vender sin perder el pulso de la identidad.

Sistemas de diseño 2025: velocidad con control (variables + IA)
Cómo la precisión técnica se convierte en la aliada de la creatividad.
Black Friday: la tradición que la publicidad inventó sin querer
El origen, la evolución y la lógica detrás del día que dejó de ser campaña para convertirse en hábito.
jueves, 27 de noviembre de 2025

Black Friday: la tradición que la publicidad inventó sin querer
Written by
Black Friday no nació como una gran idea publicitaria, pero terminó funcionando como si lo fuera. De un viernes caótico en Filadelfia a un ritual global que aparece cada año en el calendario mental de millones de personas. Este artículo explora cómo una costumbre se construye a base de repetición, contexto y oportunidad, y qué podemos aprender de ello sin caer en mitos ni exageraciones. Porque, a veces, el marketing más efectivo es el que no parece marketing.

Black Friday: cómo un día cualquiera terminó convirtiéndose en una costumbre de consumo
Hay fechas que no necesitan explicación: Navidad, tu cumpleaños y, por algún motivo, el Black Friday. Da igual si estés pensando en comprar algo o no; sabes que llega y aparece cada año sin que nadie tenga que recordártelo. Ese reconocimiento automático no es casualidad. Black Friday funciona porque dejó de ser una campaña puntual y se convirtió en una costumbre. No es un anuncio ni un eslogan: es un hábito anual, y los hábitos, cuando se consolidan, vuelven solos.
Un origen menos glamuroso de lo que parece
Antes de convertirse en un fenómeno global, Black Friday fue simplemente un problema de tráfico. En la Filadelfia de los años 60, el día después de Acción de Gracias se llenaba de coches, colas y tiendas abarrotadas. Los policías lo llamaban “Black Friday” porque para ellos era, literalmente, un viernes negro. Ese caos llamó la atención de los comercios: si la gente ya estaba en la calle, ¿por qué no concentrar ofertas para aprovecharlo? Las tiendas lo intentaron, los medios empezaron a mencionarlo y los consumidores lo recordaban. Sin una gran estrategia detrás, aquel experimento se convirtió en un pequeño ritual anual.
Marketing silencioso: cuando una idea ya está en la cabeza de todos
A menudo se dice que “Black Friday se vende solo”, pero no es así; nada se vende solo. Lo que ocurre es que Black Friday ya es un símbolo cultural. Cuando una fecha entra en el imaginario colectivo, el marketing no desaparece: simplemente baja el volumen. No hace falta explicar qué es, ni justificar por qué existe. Basta con recordarle al consumidor que, si quiere echar un vistazo, es un buen momento. Es una estrategia diferente, menos enfocada en campañas agresivas y más en acompañar un comportamiento que ya está instalado.
Lo que las marcas aprendieron sin manual
Black Friday dejó una lección valiosa: si das a la gente una fecha reconocible, la recordará sola. Y cuando eso ocurre, aumenta el tráfico, aumenta la conversación y aumenta la predisposición a comprar. No es magia ni es casualidad. Es la suma de repetición, contexto y oportunidad, una fórmula básica del marketing que lleva funcionando más de un siglo. No es necesario reinventar nada; basta con entender cómo reacciona la gente ante momentos claramente marcados en el calendario.
¿Por qué sigue funcionando en 2025?
La razón es simple: la lógica detrás del Black Friday no ha cambiado. Sigue siendo un día concreto, con un estímulo claro y la excusa perfecta para revisar esa lista de cosas que probablemente ya tenías fichadas. No funciona solo por los descuentos. Funciona porque actúa como recordatorio anual y activa un comportamiento que ya existe. Es lo mismo que cuando llega septiembre y todos decimos “vuelvo al gimnasio”. Aquí pasa igual, pero con carritos de compra.

More articles

Money Talks: cuando el dinero dejó de servir y empezó a decir algo importante
La campaña que convirtió billetes inútiles en una de las ideas más lúcidas de la publicidad.

"Think Small" La campaña que cambió la publicidad pensando en pequeño
Cómo una idea contraintuitiva convirtió a un coche “demasiado normal” en un icono cultural.

tipografía-2025-26-variables-con-criterio-jerarquías-que-funcionan
De la voz visual al ritmo funcional: la letra como ADN de marca en la era de la flexibilidad.

Brand performance creativo: ROAS sin diluir la marca
El equilibrio entre emoción y conversión: vender sin perder el pulso de la identidad.

Sistemas de diseño 2025: velocidad con control (variables + IA)
Cómo la precisión técnica se convierte en la aliada de la creatividad.
Aquí transformamos marcas,
pero lo mejor viene después.
Nuestros proyectos no caben en una web, pero si en una charla. ¿Un café?

Aquí transformamos marcas,
pero lo mejor viene después.
Nuestros proyectos no caben en una web, pero si en una charla. ¿Un café?

Aquí transformamos marcas,
pero lo mejor viene después.
Nuestros proyectos no caben en una web, pero si en una charla. ¿Un café?